En medio de una profunda crisis económica, Cuba se encamina hacia un 2026 marcado por la incertidumbre, luego de la caída del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, uno de sus principales aliados y proveedor clave de petróleo. En las calles de La Habana, el sentir general es de preocupación ante un escenario que podría agravar aún más la situación del país.
“Si Venezuela es el principal suministrador de petróleo a Cuba, la economía se va a complicar”, afirmó Axel Alfonso, un chofer de 53 años que trabaja para una empresa estatal. Al igual que cerca del 80% de los cubanos, Alfonso ha vivido toda su vida bajo el embargo impuesto por Estados Unidos desde 1962. Asegura no ser pesimista, sino realista, al advertir que “el 2026 va a ser muy duro”.
La percepción es compartida por otros ciudadanos. Madelín Terris, recepcionista, considera que la situación “puede ponerse más difícil y empeorar” ante la pérdida del respaldo venezolano.
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El domingo, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que Cuba “está a punto de caer” tras la captura de Maduro por fuerzas militares de Estados Unidos. No obstante, descartó la necesidad de una intervención directa, al considerar que la isla tendría serias dificultades para sostenerse sin el suministro de crudo proveniente de Venezuela. “No pienso que debamos tomar ninguna acción. Parece que está cayendo”, sostuvo.
Trump recordó que, durante su primer mandato (2017-2021), endureció como ningún otro presidente las sanciones contra Cuba, revirtiendo el acercamiento diplomático iniciado por Barack Obama.
Situada a solo 150 kilómetros de Florida, la isla logró sortear la grave crisis derivada del colapso de la Unión Soviética en 1991 mediante la apertura al turismo y a la inversión extranjera. A partir del año 2000, encontró un nuevo respaldo energético en Venezuela, gracias a un acuerdo impulsado por Hugo Chávez, mediante el cual Cuba recibía petróleo a cambio del envío de médicos, maestros y entrenadores deportivos.
Hoy, con ese apoyo en riesgo, la población cubana se prepara para un escenario económico aún más desafiante.
(WCLS)
