La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) confirmó la aplicación de aranceles de hasta 10% para la importación de vehículos usados de procedencia extranjera, conocidos como autos “chocolate”, los cuales podrán seguir ingresando al país de manera legal y transparente mediante el Decreto de regulación definitiva actualizado en noviembre.
La dependencia precisó que, en la franja fronteriza, se aplica un arancel de 1% para unidades con una antigüedad de entre cinco y nueve años, mientras que los vehículos con más de 10 años de uso deberán cubrir un gravamen del 10%. Para el resto del territorio nacional, el arancel es de 10% en automóviles con más de ocho años de antigüedad.
De acuerdo con datos del Registro Público Vehicular (REPUVE), hasta noviembre de 2025 se han regularizado 2 millones 987 mil 839 vehículos, lo que generó ingresos públicos por 7 mil 302 millones de pesos, recursos que han sido destinados a obras de repavimentación en distintas entidades federativas.
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Carlos López Jones, analista financiero de la plataforma Tendencias, explicó que históricamente los gobiernos han emitido decretos de regularización para estos vehículos con el objetivo de emplacarlos, generar ingresos y obtener respaldo social. Recordó que el expresidente Andrés Manuel López Obrador estableció un decreto permanente, el cual, a decir de la industria automotriz nacional, impactó en las ventas, aunque reconoció que es difícil medir el daño, ya que se trata de autos con un valor menor a 100 mil pesos y con más de cinco años de uso, que no necesariamente compiten con vehículos nuevos.
El especialista consideró que poner fin o endurecer la regulación de los autos “chocolate” responde a presiones del sector automotriz nacional y podría reducir de forma importante la importación de estas unidades, lo que beneficiaría al mercado de autos usados. Sin embargo, advirtió que también afecta a familias de ingresos medios y bajos, especialmente en ciudades pequeñas, que no tienen acceso a vehículos nuevos con precios de entre 300 mil y 500 mil pesos. Como ejemplo, señaló que en 2024 se regularizaron 1.8 millones de autos importados, frente a la venta de 1.5 millones de autos nuevos.
Por su parte, Monex advirtió que el endurecimiento de las reglas podría propiciar fraudes, ante la aparición de personas o empresas que ofrezcan trámites de regularización inexistentes. Janneth Quiroz, directora de análisis de la firma, recomendó a los propietarios mantenerse alertas y evitar gestores no autorizados.
Finalmente, analistas coincidieron en que, si bien el programa de regularización brindó certeza jurídica a miles de familias y permitió financiar obras públicas, también tuvo un impacto negativo en las ventas de la industria automotriz nacional.
(WCLS)
