Julio César Pérez Pérez, secretario del comisariado ejidal de Tila, Chiapas, fue asesinado a balazos la noche del pasado lunes en la comunidad de Nicolás Bravo, ubicada a unos 10 minutos de la cabecera municipal. De acuerdo con testimonios de habitantes de la zona, la víctima recibió al menos ocho impactos de arma de fuego.
Pobladores señalaron que el homicidio estaría relacionado con disputas internas en la comunidad, derivadas del papel que desempeñaba Pérez Pérez como enlace con el ayuntamiento para la gestión de obras de rehabilitación carretera, proyecto que no contaba con el consenso de todos los habitantes.
De manera extraoficial, se indicó que uno de los presuntos responsables habría sido identificado como José del Carmen Jiménez, quien contaría con una orden de aprehensión vigente y es buscado por las corporaciones de seguridad. Los informantes recordaron que integrantes del mismo grupo armado estarían implicados en el asesinato de José Pérez Martínez, presidente del comisariado autónomo, ocurrido el 10 de septiembre del año pasado.
El crimen se registró en un contexto especialmente sensible para el municipio, ya que coincide con las festividades del Señor de Tila, cuya celebración principal se llevará a cabo este jueves 15 de enero. Cada año, miles de peregrinos provenientes de distintos estados del sureste del país acuden al santuario, y desde el pasado 6 de enero se ha registrado una importante afluencia de visitantes.
Aunque el asesinato generó preocupación entre la población, habitantes aseguraron que la situación se mantiene en relativa calma gracias a la presencia y patrullajes de fuerzas de seguridad federales, estatales y municipales.
Los consultados reconocieron que la recuperación de la paz en Tila ha sido un proceso complejo, luego de los enfrentamientos registrados en junio de 2024 entre grupos antagónicos, que dejaron un saldo de tres personas muertas, cuatro heridas, decenas de viviendas y vehículos incendiados, así como miles de personas desplazadas.
A más de un año de esos hechos, estimaron que la pacificación del municipio alcanza entre un 80 y 90 por ciento, resultado de la intervención de autoridades estatales y federales. Añadieron que obras como la remodelación del parque central y la pavimentación de calles presentan avances, al tiempo que se ha restablecido parcialmente la tranquilidad.
No obstante, señalaron que persisten tensiones políticas en el municipio, al acusar que el ayuntamiento, encabezado por el alcalde Neiser Hernández López, del Partido Verde Ecologista de México, responde a intereses de antiguos cacicazgos locales, lo que ha dificultado avanzar con mayor rapidez en la reconstrucción del tejido social.
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