Kim Petras está en problemas. La artista alemana ha publicado una serie de tweets en los que explica la situación actual con su sello, Republic Records, con quien lleva trabajando desde 2001. Asegura que está «cansada de no tener control sobre mi vida o mi carrera» y, según indica, habría pedido la salida de su discográfica.
Ya en 2022, Petras también vivió un caso de secuestro discográfico que se trasladó a las redes: «He escrito canciones como para llenar tres discos. He llorado durante meses sin parar. Intento no tirar la toalla». Ahora, la cantante asegura que su disco «lleva hecho 6 meses», pero su sello se niega a dar una fecha de salida o a «pagar a mis colaboradores por su trabajo».

«Quiero continuar autofinanciando mi propia música. Es por ello que he pedido formalmente que Republic Records me eche», ha publicado en X. La mismísima Kesha ha respondido a este tweet compartiendo su propia experiencia: «Me he pasado muchos años luchando por mis derechos».
Esta describe la situación como una «tragedia que tenemos que parar de repetir» y asegura que «ver a otra mujer darse cuenta de que la ‘jaula de oro’ sigue siendo una jaula no es una victoria».
Oh ya I also filmed and self funded a music video over 2 months ago for my next single that they also wouldn’t give me a release date for
— kim petras (@kimpetras) January 20, 2026
En unos mensajes posteriores, la artista argumenta que ganó un Grammy hace 2 años (Mejor Interpretación de pop de dúo/grupo por ‘Unholy’), que su música es «TEA» y que aun así no consigue apoyo: «Si no es una trend de TikTok o un revival de los 80 con queerbaiting a estos sellos no les interesa», asegura.
