Un rayo cayó este domingo cerca de una concentración de simpatizantes del expresidente Jair Bolsonaro en Brasilia, lo que provocó que al menos 47 personas fueran trasladadas a hospitales, informaron autoridades del cuerpo de bomberos.
Miles de manifestantes se reunieron en los alrededores de una plaza de la capital brasileña, pese a las fuertes lluvias, en la primera movilización masiva en respaldo a Bolsonaro desde que fue trasladado, diez días antes, a una prisión cercana para cumplir una condena por intento de golpe de Estado.
De acuerdo con los bomberos, en el lugar se brindó atención a 89 personas tras el incidente. De ese total, 47 requirieron hospitalización, y 11 de ellas presentaron lesiones que ameritaron mayores cuidados médicos. El Instituto de Gestión Estratégica de Salud (IGES) informó que en el Hospital de Base de Brasilia cerca de una veintena de heridos fueron dados de alta al final del día.
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La manifestación se desarrollaba en las inmediaciones de la plaza de Cruzeiro, donde los asistentes, protegidos con paraguas e impermeables que dejaban ver camisetas con los colores de Brasil, aguardaban la llegada de una marcha encabezada por el diputado e influenciador Nikolas Ferreira. Videos difundidos en redes sociales captaron el momento del destello y el estruendo, seguido del auxilio a varias personas que tuvieron que ser retiradas del sitio.
El acto marcó el cierre de una caminata que Ferreira inició el lunes en el estado de Minas Gerais, con la exigencia de una amnistía para Bolsonaro. Durante el recorrido se sumaron simpatizantes y aliados del exmandatario, entre ellos su hijo Carlos Bolsonaro.
A unos kilómetros del lugar, el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva reforzó la seguridad y colocó vallas alrededor del Palacio de Planalto, recordando los hechos del 8 de enero de 2023, cuando seguidores de Bolsonaro irrumpieron en sedes de los poderes públicos.
Bolsonaro, quien gobernó Brasil de 2019 a 2022, fue condenado a 27 años de prisión tras ser declarado culpable de conspirar para mantenerse en el poder de manera autoritaria luego de perder las elecciones de 2022 frente a Lula. No obstante, sus aliados en el Congreso, de mayoría conservadora, impulsan una iniciativa para reducir la pena, pese al veto presidencial.
El exmandatario, de 70 años y con problemas de salud derivados de un ataque con arma blanca sufrido en 2018, permanece recluido desde el 15 de enero en el centro penitenciario Papuda, en Brasilia, y ha denunciado ser víctima de persecución política.
(WCLS)
