La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dijo el martes que la decisión de enviar crudo a Cuba es “soberana”, al ser consultada sobre si se suspendió o están por suspenderse los envíos de crudo desde México a la isla caribeña.
La navegación de buques petroleros de Venezuela a Cuba se detuvo de golpe a principios de diciembre. Los rastreadores marítimos digitales solo registraron desde entonces escasas llegadas de un tanquero con petróleo que México envía a la isla, pese a las fuertes presiones de Estados Unidos.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, mantuvo ese salvavidas a Cuba en medio de la profunda crisis que atraviesa la isla comunista. El país enfrenta un panorama oscuro tras la suspensión del suministro de petróleo venezolano y las amenazas de Estados Unidos, factores que, según analistas, podrían empujar a Cuba hacia un desastre humanitario y detonar una migración masiva hacia México.
Venezuela fue la principal proveedora de Cuba hasta la reciente caída de Nicolás Maduro a inicios de enero a manos de fuerzas militares estadounidenses. Desde el año 2000, La Habana se había asegurado el crudo que requería mediante un acuerdo con Caracas a cambio de médicos, maestros y otros profesionales.
Recientemente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió en Truth Social que “¡no habrá más petróleo ni dinero para Cuba”.
Según el seguimiento que hace Jorge Piñón, investigador de la Universidad de Texas, actualmente “no hay ningún buque que esté saliendo de Venezuela rumbo a Cuba”.
El “Songa Neptune 6”, cargado con 598.000 barriles, fue el último en anclar el 8 de diciembre en Matanzas, un puerto a 100 km de La Habana.
