Los incendios forestales continúan expandiéndose en la Patagonia argentina, donde ambientalistas advierten que desde el comienzo del verano austral ya se quemaron más de 60.000 hectáreas, mientras que el Gobierno, que este lunes amplió la emergencia ígnea a la provincia de Santa Cruz (sur), contabiliza por el momento poco más de 35.000.
Según el monitoreo satelital de la organización Greenpeace, en Chubut, la provincia más afectada, las llamas han afectado más de 28.000 hectáreas en la localidad de Puerto Patriada, más de 31.000 en el Parque Nacional Los Alerces y más de 3.000 en la zona de El Turbio.
La Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional, relevó hasta el momento 22.293 hectáreas quemadas en Puerto Patriada (incendio controlado en un 85 %), 10.000 en el Parque Nacional Los Alerces (aún activo) y 3.125 en El Turbio (controlado).
La brecha entre las cifras, según especialistas consultados por EFE, resulta de diferencias en los mecanismos de medición y a posibles demoras en el recuento oficial debido a la participación en el conteo de numerosas autoridades y organismos distintos.
De acuerdo al Gobierno provincial de Chubut, solo en el sector cercano a la localidad de Villa Lago Rivadavia, ubicada en las inmediaciones del Parque Nacional Los Alerces, la superficie afectada alcanza las 16.765 hectáreas de bosque nativo y pastizales.
Las autoridades de Chubut informaron además este lunes que «más 500 brigadistas, bomberos, personal de apoyo y de logística, sumado a una veintena de medios aéreos y una numerosa cantidad de recursos, entre camionetas, autobombas y topadoras» continúan trabajando en los distintos focos para contener el avance de las llamas.
En las últimas horas fueron enviados también a la zona 40 brigadistas, autobombas y vehículos tácticos por parte del Gobierno de la provincia de Buenos Aires.
Estos incendios destruyeron hogares e infraestructura en las ciudades de Epuyén y El Hoyo, donde en un tramo de la ruta 71 el fuego llegó a la vera del camino y obligó a las autoridades a cancelar el tránsito vehicular.
Los equipos que combaten las llamas debieron replegarse este lunes en zonas del Parque Nacional Los Alerces por la gran cantidad de humo y el avance del frente ígneo en sectores montañosos de difícil acceso.
Las provincias de Neuquén, Río Negro y Santa Cruz también sufrieron incendios forestales en esta temporada, aunque de una extensión menor a los de Chubut.
Las autoridades esperan que en las próximas horas comiencen las lluvias pronosticadas para toda la región y que contribuyan al esfuerzo de los brigadistas.
El presidente Javier Milei declaró el pasado jueves la emergencia ígnea en las provincias patagónicas de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, y este lunes fue incluida también Santa Cruz.
La medida se tomó tras el pedido de los gobernadores patagónicos que, la semana pasada, expresaron que «la magnitud de los incendios» exige «herramientas excepcionales».
