La detención del presidente municipal de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, junto con otros integrantes de su administración, representa un hecho de alto impacto en la lucha contra la corrupción y la infiltración del crimen organizado en los gobiernos municipales.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, confirmó que el operativo se llevó a cabo en coordinación con autoridades federales, y aseguró que el Estado actuó para preservar la seguridad, la gobernabilidad y la continuidad institucional en el municipio. Indicó que será el cabildo quien, conforme a la ley, designe al nuevo presidente municipal.
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El caso se enmarca en la línea política del actual gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, basada en el principio de que no habrá impunidad, independientemente del cargo, el partido político o la posición de poder de las personas involucradas.
Tras estos hechos, Tequila inicia una nueva etapa institucional, con el reto de recuperar la confianza ciudadana y fortalecer su estabilidad política y administrativa, en un contexto clave para su desarrollo turístico y económico, particularmente de cara a los proyectos estratégicos vinculados al próximo Mundial.
Por: Graciela Bravata (WCLS)
