El Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec ha clasificado como reservada, hasta 2031, la información técnica sobre los vagones de la Línea Z Salina Cruz-Coatzacoalcos y los reportes generados tras el descarrilamiento del 28 de diciembre de 2025. Este incidente dejó un saldo de 14 personas fallecidas y cerca de 100 lesionadas.
El argumento de la empresa radica en los riesgos para la seguridad y la continuidad operativa. Aunque el interés público por conocer el estado de los vagones es evidente, la compañía sostiene que divulgar detalles técnicos podría elevar considerablemente los riesgos. Además, ha decidido reservar por cinco años todas las comunicaciones del centro de mando relacionadas con el siniestro.
La información reservada incluye documentos de la carpeta de investigación FED/FEIL/FEILC-OAX/000005/2026 de la Fiscalía General de la República (FGR). El Comité de Transparencia argumenta que la difusión de estos datos podría obstaculizar la investigación y afectar el debido proceso. Según ellos, la divulgación podría poner en riesgo la prevención o persecución de delitos asociados al descarrilamiento.
Por otra parte, la FGR ha revelado que el descarrilamiento estuvo vinculado a un posible exceso de velocidad, y se han emitido órdenes de aprehensión contra tres trabajadores que operaban el tren sin las licencias adecuadas. Un dictamen de seguridad industrial también concluyó que la locomotora FIT-3027 no cumplía con las normativas del servicio ferroviario.
La reserva de información tendrá una vigencia inicial de cinco años, aunque podrá revisarse anticipadamente si cambian las circunstancias que justifican su clasificación. Mientras tanto, la empresa enfatiza que mantener esta información bajo reserva es esencial para garantizar el esclarecimiento de los hechos y la eficacia de la acción ministerial.
