La inflamación del estómago, también conocida como distensión abdominal, es una molestia frecuente que puede presentarse tras la ingesta de ciertos alimentos o por factores relacionados con el sistema digestivo, informó el IMSS-Bienestar.
Este síntoma se caracteriza por una sensación de hinchazón y aumento del perímetro abdominal, y suele estar asociado principalmente a la acumulación de gases en el tracto digestivo. Entre las causas más comunes se encuentran la mala digestión, intolerancias alimentarias —como a la lactosa o el gluten—, la ingesta de aire al comer rápidamente o el impacto del estrés y la ansiedad en el organismo.
De acuerdo con especialistas, algunos alimentos pueden favorecer esta condición. Entre ellos destacan las verduras crucíferas como brócoli, coliflor y col; los lácteos en personas intolerantes; así como leguminosas como frijoles, lentejas y garbanzos, que tienden a generar gases.
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También pueden provocar inflamación las bebidas carbonatadas, alimentos ultraprocesados con alto contenido de sodio y azúcares, así como el consumo de café, alcohol, bebidas energéticas, picantes y especias fuertes.
Para prevenir estas molestias, se recomienda optar por comidas ligeras como caldos, frutas y carnes magras, además de incluir yogur en la dieta por su aporte de bacterias benéficas para la flora intestinal. Asimismo, se sugiere evitar porciones abundantes y mantener hábitos de alimentación adecuados.
Finalmente, el IMSS-Bienestar advirtió que, si la inflamación es persistente, dolorosa o se acompaña de síntomas como pérdida de peso o cambios en el hábito intestinal, es importante acudir al médico, ya que podría estar relacionada con padecimientos como el síndrome del intestino irritable.
(WCLS)
