Este miércoles se llevó a cabo el Primer Simulacro Nacional 2026, un ejercicio de prevención y protección civil que movilizó a millones de personas en las 32 entidades del país, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias, principalmente sismos.
En punto de las 11:00 horas sonó la alerta sísmica en la Ciudad de México, Estado de México y otras entidades con cobertura del sistema de alertamiento, mientras oficinas públicas, escuelas, hospitales, empresas y viviendas realizaron protocolos de evacuación y puntos de reunión.
El simulacro fue coordinado por la Coordinación Nacional de Protección Civil y diversas instituciones de seguridad y emergencia, bajo una hipótesis de sismo de gran magnitud, buscando medir tiempos de reacción, funcionamiento de protocolos y coordinación entre autoridades y ciudadanía.
Este ejercicio cobra especial relevancia al cumplirse 40 años de la creación del Sistema Nacional de Protección Civil, establecido tras los terremotos de 1985 que cambiaron la manera en que México enfrenta los desastres naturales.
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Autoridades federales han señalado que estos simulacros tienen como finalidad crear conciencia sobre la importancia de actuar con orden y preparación, además de reducir riesgos y salvar vidas ante una emergencia real.
Durante este año se contemplan al menos dos Simulacros Nacionales oficiales, incluido el programado para el próximo 19 de septiembre, fecha emblemática para el país por los terremotos que han marcado la historia reciente de México. En la capital del país incluso podrían desarrollarse más ejercicios preventivos a lo largo de 2026 para reforzar la cultura de protección civil.
En la Ciudad de México, miles de trabajadores, estudiantes y familias participaron en el desalojo ordenado de inmuebles, mientras cuerpos de emergencia supervisaron el desarrollo de los protocolos y la operación del sistema de alertamiento sísmico.
La participación ciudadana en este tipo de ejercicios se ha convertido en una herramienta fundamental para construir comunidades más preparadas, especialmente en un país con alta actividad sísmica como México, donde la prevención continúa siendo la mejor herramienta para proteger vidas.
Por: Graciela Bravata
