El 1 de junio de 1994, un hallazgo arqueológico cambió la comprensión sobre la realeza maya en la zona arqueológica de Palenque, Chiapas. Gracias al descubrimiento de una puerta tapiada en el Templo XIII por la arqueóloga del INAH Fanny López Jiménez, se localizó una tumba real junto al Templo de las Inscripciones.
En el interior del sarcófago fue encontrada una mujer cubierta con cinabrio, acompañada por una valiosa ofrenda de jade y un elaborado tocado integrado por 103 teselas de onfacita, motivo por el que fue bautizada como “La Reina Roja”.
Aunque su identidad continúa siendo motivo de estudio, diversas investigaciones apuntan a que podría tratarse de Tz’akbu Ajaw, esposa de Pakal el Grande. A más de tres décadas del descubrimiento, este hallazgo sigue siendo fundamental para entender la participación de las mujeres en las estructuras de poder del mundo maya y continúa generando nuevas investigaciones.
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