Cinco de las principales fabricantes de automóviles, entre ellas Renault, Peugeot-Citroën, Mercedes-Benz, Nissan y Ford, obtuvieron este viernes una importante victoria judicial en el Reino Unido dentro del caso conocido como Dieselgate.
El Dieselgate fue un escándalo internacional que salió a la luz en 2015, cuando se descubrió que varios fabricantes instalaron software en vehículos diésel para alterar los resultados de las pruebas de emisiones contaminantes y hacer que los automóviles aparentaran cumplir con las normas ambientales, cuando en condiciones normales emitían niveles mucho más altos de óxidos de nitrógeno (NOx).
En su resolución, el Tribunal Superior del Reino Unido rechazó la mayoría de las acusaciones presentadas contra las compañías analizadas, al considerar que, en la mayoría de los casos, las estrategias utilizadas para controlar las emisiones no constituyen dispositivos ilegales.

Pese a esta decisión, el proceso judicial no ha concluido. En octubre se celebrará una nueva audiencia para determinar si corresponde otorgar indemnizaciones a alrededor de 1.6 millones de demandantes que buscan una compensación económica.
El fallo de este viernes, sin embargo, reduce significativamente el monto potencial de las indemnizaciones, que podrían haber alcanzado miles de millones de libras.
El Dieselgate comenzó con Volkswagen, empresa que en 2015 admitió haber instalado un software para manipular las pruebas de emisiones en millones de vehículos vendidos en todo el mundo. Desde entonces, el caso ha derivado en procesos civiles y penales en países como Alemania, Francia, Estados Unidos, Corea del Sur y Reino Unido.
En territorio británico, Volkswagen fue declarado culpable en 2020 y posteriormente aceptó pagar 193 millones de libras (unos 258 millones de dólares) para resolver parte de las reclamaciones, aunque sin admitir responsabilidad en ese proceso específico.
Jenny Colorado

