La inflación mensual en Venezuela se aceleró de manera significativa durante junio al ubicarse en 13.8 por ciento, más del doble del 6.3 por ciento registrado en mayo, informó el Banco Central de Venezuela.
El incremento ocurre en un contexto marcado por los dos terremotos del pasado 24 de junio, que dejaron miles de personas damnificadas y complicaron aún más la situación económica de las familias afectadas.
Con este resultado, la inflación acumulada en lo que va de 2026 alcanza 129.8 por ciento, lo que representa un nuevo desafío para el gobierno encabezado por la presidenta interina Delcy Rodríguez, que busca contener el alza de precios mediante la estabilización de la moneda nacional.
El aumento en el costo de los productos también afecta a miles de personas que permanecen desplazadas tras los sismos y que actualmente se refugian en escuelas, iglesias, estadios y otros espacios temporales, mientras avanzan las labores de reconstrucción y asistencia humanitaria.
Para contener la presión sobre los precios, el gobierno ha incrementado la venta de dólares a través del Banco Central, una estrategia que ha permitido reducir la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el mercado paralelo, que pasó de 36 a 15 por ciento entre el 9 de junio y el 10 de julio.
Sin embargo, especialistas señalaron que la incertidumbre generada por los terremotos volvió a ampliar esa brecha y aumentó la presión sobre la economía, en un país que depende en gran medida de las importaciones para el abastecimiento de alimentos y productos básicos.
JCSC
