En la Conferencia del Pueblo, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, presentó la estrategia nacional para el saneamiento y la restauración de los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, considerados los tres sistemas hídricos más contaminados del país. La iniciativa forma parte del compromiso del Gobierno de México para recuperar estos cuerpos de agua mediante un modelo que integra infraestructura, restauración ambiental y participación ciudadana.
La funcionaria explicó que el nuevo enfoque deja atrás las acciones aisladas para trabajar con una visión integral de cuenca, privilegiando soluciones basadas en la naturaleza y la coordinación entre las instituciones ambientales. Como parte del diagnóstico inicial, se recorrieron más de 340 kilómetros, se realizaron 322 puntos de muestreo de calidad del agua y participaron alrededor de 6 mil personas en recorridos y reuniones comunitarias.
El estudio territorial permitió identificar 3 mil 202 descargas domésticas e industriales contaminantes, 479 tiraderos clandestinos, 460 industrias prioritarias por su potencial contaminante, además de zonas con riesgo de deforestación y áreas naturales que requieren protección y restauración.

Entre las acciones previstas para 2025 y 2026 destacan la construcción de 10 nuevas plantas de tratamiento, la rehabilitación de 23 más, la instalación de 94 kilómetros de colectores, inspecciones ambientales, monitoreo permanente de la calidad del agua y medidas para reducir la contaminación industrial y agropecuaria. Paralelamente, se impulsa la restauración de ecosistemas mediante reforestación, recuperación de riberas, saneamiento forestal y proyectos estratégicos en humedales, presas y áreas naturales protegidas.
La estrategia también contempla obras para prevenir inundaciones mediante desazolves, estabilización de taludes, monitoreo hidrológico y ordenamiento de cauces, así como la construcción de parques ribereños, jornadas de limpieza y centros de vigilancia y cultura del agua para fortalecer el vínculo de las comunidades con sus ríos.
Como parte del programa, el sector ambiental prevé una inversión de 2 mil 46 millones de pesos entre 2025 y 2026, dentro de una meta sexenal de 20 mil millones de pesos, con 93 proyectos en marcha o por iniciar y un beneficio estimado para 25 millones de personas en 10 estados y 61 municipios.
Los avances ya muestran resultados en los tres primeros frentes de intervención: la primera etapa del río Lerma-Santiago registra un avance del 90%, el Atoyac del 85% y el Tula del 62%, mientras continúan las acciones de saneamiento en otros cuerpos de agua prioritarios como los ríos Tijuana y Sonora, así como en Acapulco y Nogales.
La recuperación de estos ríos representa uno de los proyectos ambientales más importantes del actual gobierno. Su alcance va más allá del saneamiento de los cauces: busca garantizar agua de mejor calidad, restaurar los ecosistemas, reducir riesgos para las comunidades y devolver a los ríos su papel como fuente de vida, desarrollo y bienestar para millones de mexicanas y mexicanos.
Graciela Bravata

