Las tensiones entre Estados Unidos e Irán volvieron a escalar luego de que el Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) informara que interceptó varios misiles balísticos lanzados contra personal militar estadounidense desplegado en Medio Oriente.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el ataque fue calificado como una «ofensiva sorpresa» y habría sido ejecutado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), aunque hasta el momento ese organismo no ha confirmado públicamente su participación.
El nuevo episodio pone fin a la breve pausa en los enfrentamientos que había ordenado el presidente Donald Trump, quien la semana pasada suspendió temporalmente los bombardeos contra Irán mientras intentaba abrir una nueva vía de negociación con el gobierno iraní.

Sin embargo, Trump advirtió recientemente que, si las conversaciones diplomáticas no prosperan, Estados Unidos retomará una respuesta militar de mayor intensidad, al asegurar que el margen para alcanzar un acuerdo es cada vez menor.
El conflicto también mantiene en alerta a los mercados internacionales. En el último mes, el precio del petróleo Brent ha registrado un aumento superior al 20%, impulsado por la incertidumbre en torno al Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que transita cerca de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo.
Pese a los intentos por alcanzar un entendimiento entre ambas naciones, los enfrentamientos continúan y mantienen la preocupación internacional por una posible ampliación del conflicto en Medio Oriente.
JCSC
