El arribo masivo de sargazo a las costas de Quintana Roo ya no responde a un fenómeno aislado ni estacional. Durante la Mañanera del Pueblo, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, explicó que su presencia obedece a cambios en la dinámica del océano provocados por el calentamiento global y las modificaciones en las corrientes marinas del Atlántico.
La funcionaria señaló que esta macroalga permanecía de manera natural en el llamado Mar de los Sargazos, al norte del océano Atlántico. Sin embargo, hace poco más de una década comenzaron a modificarse las corrientes marinas, desplazando grandes cantidades de sargazo hacia el Atlántico tropical, donde encontró condiciones ideales para multiplicarse.
Entre las costas de África y Brasil, el incremento en la temperatura del mar y el aporte de nutrientes favorecieron su reproducción acelerada, formando lo que hoy se conoce como el Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico. Desde esa zona, las corrientes y los vientos lo transportan cada año hasta el Caribe mexicano.

Bárcena explicó que Quintana Roo se encuentra en la ruta natural de ese desplazamiento, por lo que cada temporada recibe miles de toneladas de sargazo que afectan las playas, los ecosistemas marinos y una de las principales actividades económicas de la región: el turismo.
Añadió que el problema no termina cuando el alga llega a la costa. Al permanecer sobre la arena comienza un proceso de descomposición que deteriora la calidad ambiental, genera malos olores y contribuye a la pérdida de biodiversidad y de playas, por lo que insistió en la importancia de contenerla y retirarla antes de que toque tierra.
La secretaria destacó que la estrategia del Gobierno de México no solo busca enfrentar la emergencia ambiental, sino también impulsar el aprovechamiento del sargazo mediante proyectos científicos y tecnológicos que permitan transformarlo en productos útiles para la agricultura y otras industrias, con el propósito de convertir un problema ambiental en una oportunidad de desarrollo sustentable.
Graciela Bravata

