La caravana migrante «Sueños sin Fronteras» llegó este lunes al municipio de Escuintla, Chiapas, tras recorrer más de 70 kilómetros durante cuatro días de caminata por la costa del estado.
Para evitar las altas temperaturas, que alcanzan hasta los 35 grados centígrados, los migrantes han optado por avanzar durante la noche y las primeras horas de la madrugada.
Los integrantes del contingente solicitaron a las autoridades migratorias la entrega de documentos de tránsito que les permitan abordar autobuses y continuar su trayecto hacia el centro y norte de México, con el objetivo de reducir el desgaste físico, principalmente de mujeres, niñas y niños.

«Vamos avanzando poco a poco, pero ya hay muchos que van lastimados de los pies. Queremos que el gobierno nos ayude, pero si no lo hace aquí vamos a seguir», expresó el migrante hondureño Issac Rodríguez.
Durante su recorrido, la caravana recibe acompañamiento de elementos de la Guardia Nacional y de corporaciones de seguridad estatales, quienes apoyan en el control del tránsito sobre la carretera federal México 200, considerada una vía de alto riesgo por el constante paso de vehículos de carga.
El grupo permanecerá en Escuintla para descansar antes de reanudar su marcha hacia Mapastepec, un recorrido de aproximadamente 35 kilómetros que podría tomarles hasta dos días.
La movilización corresponde al cuarto éxodo migrante del año. Sus integrantes aseguran que decidieron salir de Tapachula debido a la saturación de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), donde los trámites pueden prolongarse por más de un año, además de las dificultades para encontrar empleo mientras esperan la resolución de sus solicitudes.
