Las labores de rescate continúan en la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet, China, tras la devastadora riada registrada el pasado 26 de agosto, que hasta este viernes deja un saldo de 584 personas fallecidas y cerca de 2 mil 500 desaparecidas.
Las autoridades de Nepal informaron el hallazgo de 579 cuerpos, mientras que China confirmó cinco víctimas mortales en el lado tibetano. Además, el número de desaparecidos aumentó a mil 924 en territorio nepalí, entre ellos trabajadores de centrales hidroeléctricas, elementos de seguridad y 622 turistas, de los cuales 473 son extranjeros.
En el lado chino, más de 2 mil rescatistas lograron acceder por tierra a la zona más afectada del condado de Gyirong, donde continúan las tareas de búsqueda. Mientras tanto, Nepal solicitó a India y China el envío urgente de 42 puentes portátiles para restablecer la comunicación terrestre con las comunidades que permanecen aisladas.
Las autoridades de Nepal y China advirtieron este viernes sobre el riesgo de una segunda catástrofe, luego de que el colapso de un glaciar provocara la formación de un lago artificial compuesto por agua, lodo, rocas y escombros en la frontera entre ambos países. El represamiento natural amenaza con desbordarse y generar una nueva inundación mientras continúan las labores de rescate y recuperación.
La Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja estima que alrededor de 93 mil personas han resultado afectadas por el desastre. Además de la búsqueda de sobrevivientes, miles de habitantes abandonan la zona por temor a una nueva crecida del río, mientras las autoridades mantienen la alerta máxima en el Himalaya.
JCSC
