Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos confirmó por unanimidad una resolución que impide al Servicio de Impuestos Internos (IRS) entregar información fiscal de contribuyentes a las autoridades migratorias, lo que representa un revés para la estrategia de deportaciones del gobierno de Donald Trump.
La decisión, adoptada por tres votos a cero, mantiene la prohibición para compartir con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) información protegida como domicilios, ingresos y datos familiares de quienes presentan declaraciones fiscales.
De acuerdo con los antecedentes del caso, durante 2025 el ICE solicitó al IRS más de 1.2 millones de registros y la agencia tributaria proporcionó las direcciones de aproximadamente 47 mil contribuyentes, antes de que tribunales federales ordenaran detener el intercambio.
La jueza Cornelia Pillard recordó que, después del escándalo Watergate, el Congreso estadounidense estableció restricciones estrictas para evitar el uso indebido de la información fiscal por parte del Poder Ejecutivo y limitar su transferencia entre agencias gubernamentales.
La resolución también respalda que las protecciones de privacidad establecidas por la legislación fiscal se aplican a los contribuyentes independientemente de su ciudadanía. Organizaciones que participaron en la demanda señalaron que esto incluye a personas migrantes que utilizan el sistema tributario estadounidense para cumplir con sus obligaciones fiscales.
El fallo ocurre mientras la administración Trump mantiene como una de sus prioridades el incremento de las deportaciones y el fortalecimiento de las medidas contra la migración irregular en Estados Unidos.
JCSC

