El peso mexicano volvió a perder terreno frente al dólar este jueves 1 de octubre, con una cotización de 18.29 pesos por unidad, lo que representó una depreciación de 1.3% y extendió a cuatro sesiones consecutivas su racha negativa.
La presión sobre la moneda mexicana coincidió con un fortalecimiento global del dólar antes de la publicación de las nóminas no agrícolas de Estados Unidos, dato que los mercados siguen en busca de señales sobre las próximas decisiones de política monetaria de la Reserva Federal. A esto se sumaron el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro y las preocupaciones por las presiones inflacionarias.
¿Solo cayó el peso mexicano?
No. La jornada también dejó retrocesos para otras monedas de América Latina. El real brasileño cayó 0.8%, el peso chileno perdió 1.12%, el sol peruano bajó 0.49% y el peso argentino mayorista retrocedió 0.3%. En contraste, el peso colombiano avanzó 0.74%.
La presión también llegó al mercado accionario mexicano. El S&P/BMV IPC, integrado por 35 de las empresas más líquidas del mercado, registró una caída de 1% para ubicarse en 63 mil 541 unidades.
El comportamiento de los mercados se produce además en medio del incremento de los precios del petróleo y de las preocupaciones sobre la inflación global, factores que mantienen la atención de los inversionistas sobre las próximas señales económicas provenientes de Estados Unidos.
JCSC

