Las tensiones entre Ucrania y Estados Unidos aumentaron luego de que autoridades ucranianas señalaran a Washington por presuntamente limitar el apoyo militar que permite detectar ataques rusos y mantener las comunicaciones en el frente de batalla. Las acusaciones surgieron en medio de nuevos bombardeos contra territorio ucraniano, que dejaron al menos 15 personas fallecidas y daños en instalaciones energéticas.
Uno de los principales señalamientos está relacionado con las restricciones en sistemas satelitales desarrollados por SpaceX. Fuentes ucranianas denunciaron limitaciones de conexión que dificultan la interceptación de drones y determinadas operaciones militares. Elon Musk aseguró que las decisiones sobre el funcionamiento de Starshield, utilizado por las fuerzas ucranianas, corresponden al gobierno estadounidense y no directamente a su compañía.
El presidente Volodímir Zelenski también cuestionó la ausencia de advertencias anticipadas sobre lanzamientos de misiles rusos durante dos noches consecutivas. Un alto funcionario ucraniano, citado por AFP bajo anonimato, afirmó que Estados Unidos habría amenazado con suspender el intercambio de inteligencia si Kiev continuaba atacando refinerías en territorio ruso. Sin embargo, un representante estadounidense negó que se hubieran realizado cambios en la cooperación, mientras la Unión Europea aseguró no tener indicios de una interrupción.
La controversia ocurre después de una nueva ofensiva rusa contra instalaciones energéticas, que, según Zelenski, dejó a unas 600 mil personas sin electricidad. Moscú confirmó ataques contra centrales térmicas en Kiev y otras regiones, al tiempo que acusó a Ucrania de incumplir una tregua energética anunciada por Donald Trump, acusación rechazada por autoridades ucranianas.
Pese al deterioro de las relaciones con la administración estadounidense, Zelenski manifestó que todavía espera mantener la colaboración con Washington. El mandatario también expresó sentirse traicionado por el anuncio de un acuerdo de suministro de diésel entre Estados Unidos y Rusia, mientras continúa la incertidumbre sobre el respaldo militar estadounidense y las posibilidades de alcanzar un alto al fuego.
JCSC
