La Selección Femenina de futbol de Irán salió de Australia sin seis integrantes del plantel, después de protestas entre lágrimas por su partida fuera del Aeropuerto de Sídney y de frenéticos esfuerzos finales dentro de la terminal por parte de funcionarios australianos, que buscaban asegurarse de que las mujeres entendieran que se les estaba ofreciendo asilo.
A medida que se acercaba la hora del vuelo del equipo y pasaban por el control de seguridad tarde el martes, cada mujer fue apartada para reunirse a solas con funcionarios que, mediante intérpretes, les explicaron que podían optar por no regresar a Irán.
Antes de que el equipo viajara al aeropuerto, siete mujeres habían aceptado visas humanitarias que les permitían permanecer de forma permanente en Australia y fueron escoltadas a un lugar seguro por agentes de la policía australiana. Desde entonces, una cambió de opinión, lo que subrayó la naturaleza tensa y precaria de sus decisiones.
“En Australia, la gente puede cambiar de opinión”, manifestó el ministro australiano de Asuntos Internos, Tony Burke, quien horas antes había publicado en sus redes sociales fotos de las siete mujeres a las que se les concedieron visas humanitarias, con sus identidades claramente visibles.
\»La gente tiene la posibilidad de viajar, así que respetamos el contexto en el cual tomó la decisión\».
De igual forma, el funcionario aseguró que sus colaboradores se aseguraron de que fue la propia jugadora la que tomó la decisión de forma, relativamente, independiente. Tras lo que Burke describió como reuniones “emotivas” entre las mujeres restantes que llegaron al aeropuerto y funcionarios australianos, el resto del equipo rechazó las ofertas de asilo y abordó su vuelo.
Fue un desenlace dramático para un episodio que mantuvo en vilo a Australia desde el primer partido del equipo iraní en la Copa Asia de fútbol, cuando permanecieron en silencio durante su himno nacional. Las jugadoras cantaron el himno antes de los partidos posteriores y no han revelado públicamente sus posturas ni explicado sus acciones.
Algunos interpretaron su silencio como un gesto de desafío o protesta, y otros como un acto de duelo. “Cuando esas jugadoras guardaron silencio al inicio de su primer partido en Australia, ese silencio se escuchó como un rugido en todo el mundo”, dijo Burke. “Respondimos diciendo: la invitación está ahí. En Australia pueden estar a salvo”.
El equipo llegó a Australia el mes pasado, antes de que comenzara la guerra de Irán el 28 de febrero. Irán quedó eliminado del torneo durante el fin de semana y el plantel enfrentó la perspectiva de regresar a un país bajo bombardeo. Al final, el equipo viajó este miércoles y las seis jugadoras que recibieron asilo fueron trasladadas a un lugar seguro, señaló Burke.
El destino de las mujeres captó la atención internacional, mientras que grupos de iraníes australianos advertían que podrían enfrentar graves consecuencias por parte del gobierno teocrático de Irán por no cantar el himno, aun cuando las jugadoras guardaron silencio sobre el significado del gesto o sus propias preocupaciones por regresar.
La indignación en Australia aumentó el miércoles después de que medios publicaran una foto que parecía mostrar a una mujer siendo conducida por la muñeca por una compañera hacia el autobús con destino al aeropuerto, con la mano de otra integrante del plantel sobre su hombro.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intervino en el asunto el lunes y criticó al gobierno australiano por no ofrecer asilo a las mujeres. Al día siguiente se supo que las conversaciones entre funcionarios australianos y las mujeres ya se estaban desarrollando en privado.
Mientras tanto, un funcionario iraní rechazó las sugerencias de que las mujeres no estuvieran seguras al volver a casa.“ Irán recibe a sus hijos con los brazos abiertos y el gobierno garantiza su seguridad”, afirmó el martes el primer vicepresidente de Irán, Mohammad Reza Aref. “Nadie tiene derecho a interferir en los asuntos familiares de la nación iraní y desempeñar el papel de una niñera que es más amable que una madre”, agregó.
La televisión estatal iraní dijo que la federación de fútbol del país había pedido a los organismos internacionales del fútbol que revisaran lo que calificó como la “interferencia política directa en el fútbol” por parte de Trump, advirtiendo que esos comentarios podrían perturbar el Mundial de 2026.
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FFO
