Listo el Super Bowl LX. La fiesta más grande del futbol americano ya tiene a sus invitados estelares definidos: los New England Patriots y los Seattle Seahawks serán los equipos que pelearán por el Trofeo Vince Lombardi el próximo 8 de febrero, en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.
El sembrado número 1 de la Conferencia Nacional frente al número 2 de la Conferencia Americana. Sin duda, los dos equipos más consistentes y balanceados de la temporada se medirán en la edición 60 del Súper Domingo. Con marca de 14 victorias y 3 derrotas en la temporada regular, acompañadas de sólidas actuaciones en postemporada, tanto Seahawks como Patriots llegan como dignos protagonistas de este Super Bowl.
Una nueva era
Este duelo representa una reedición del Super Bowl XLIX de 2015, cuando los Patriots de Bill Belichick y Tom Brady le arrebataron el título de forma dramática a los Seahawks de Pete Carroll y Russell Wilson. Hoy, el escenario es distinto.
Desde el banquillo, ambos equipos viven una nueva etapa. Mike Macdonald, quien llegó a Seattle en 2024 para sustituir a Carroll, tomó este año a Sam Darnold como su mariscal de campo. Del otro lado, Mike Vrabel asumió el mando de New England en 2025, confiando en un quarterback novato de segundo año como Drake Maye.
Regreso al Super Bowl
Será la cuarta aparición de los Seahawks en el máximo escenario de la NFL y la primera desde la temporada 2014, precisamente cuando cayeron ante New England. Macdonald, en apenas su segundo año como entrenador en jefe, busca darle a Seattle su segundo campeonato y, de lograrlo, se convertiría en el tercer head coach más joven en ganar un Super Bowl, con apenas 38 años.
Por su parte, Vrabel quiere hacer historia en su primer año al frente de los Patriots. Un triunfo significa el séptimo Super Bowl para la franquicia y lo convertiría en el primer hombre en la historia de la NFL en ganar un Super Bowl tanto como jugador como entrenador en jefe con la misma organización.
El camino en postemporada
New England cerró la temporada regular con marca de 14-3, misma que los Denver Broncos. Sin embargo, el criterio de desempate ante rivales divisionales favoreció a Denver, obligando a los Patriots a recorrer un camino más largo.
En la Ronda de Comodines, superaron 16-3 a Los Angeles Chargers; posteriormente vencieron 28-16 a los Houston Texans y se coronaron campeones de la AFC tras derrotar 10-7, como visitantes, a los Broncos.
Seattle, en cambio, arrancó su participación desde la Ronda Divisional, donde aplastó 41-6 a los San Francisco 49ers. En la Final de la NFC, protagonizó un auténtico juegazo y derrotó 31-27 a los Los Angeles Rams para sellar su boleto al Super Bowl LX.
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FOH
