Justin Bieber protagonizó una de las actuaciones más esperadas de la noche. El artista llevaba sin actuar desde hacía cinco años, y rompió la racha con una interpretación musical de lo más íntima.
Pese a haberse dejado ver en traje negro en la alfombra roja y durante la gala, el artista sorprendió al subirse al escenario del Crypto.com Arena tan solo con unos calzoncillos y calcetines puestos.
Pese a su vestimenta creó un ambiente de lo más cercano junto a una guitarra y un pie de micro. El artista interpretó con mucha sensibilidad su canción YUKONy reflejó en un espejo desde la puesta en escena la emotividad del tema.
En el público su mujer Hailey Bieber lo animaba junto al resto de invitados, y el artista regaló así su primera actuación después de un lustro. Se trata de la tercera vez que el canadiense actúa en los Grammy: la primera fue en 2011, cuando cantó su mayor éxito Baby y Never Say Never, junto a Jaden Smith y Usher; y en 2016 interpretó Love Yourself y Where Are Ü Now, junto a Skrillex y Diplo.
YUKON en directo fue su gran momento de la noche, porque pese a estar nominado en cuatro categorías distintas —Álbum del año y Mejor álbum Pop Vocal por SWAG, Mejor interpretación pop por DAISIES y Mejor interpretación R&B por YUKON— no se alzó con ningún galardón.
