En 2024, Alemania lanzó un piloto nacional para comprobar si la semana laboral de cuatro días podía mantener la productividad sin agotar a los trabajadores. Dos años después, el experimento no solo sigue vivo: el 70% de las 45 empresas participantes mantiene algún modelo de reducción de jornada.
Según detalla Xataka, el informe de seguimiento fue elaborado por investigadores de la Universidad de Münster junto con la consultora 4 Day Week Global, quienes analizaron el impacto real tras la fase piloto iniciada en 2024.
El experimento se basó en la fórmula 100-80-100:
- 100% del salario
- 80% del tiempo de trabajo
- 100% de la productividad
El objetivo era claro: reducir la jornada sin afectar resultados. Participaron empresas de sectores diversos como manufactura, seguros, tecnología, medios, comercio y educación, incluyendo desde microempresas hasta grandes compañías con más de 250 empleados.
En los primeros meses, los resultados ya eran positivos: el 73% de las empresas aseguraba que no volvería al esquema tradicional de cinco días.
El nuevo informe confirma que ese entusiasmo inicial no fue pasajero. Siete de cada diez empresas mantienen la reducción del tiempo de trabajo, integrándola en su funcionamiento habitual.
Más flexibilidad que rigidez
Uno de los hallazgos más relevantes es que el modelo evolucionó. No todas las compañías optaron por trabajar estrictamente de lunes a jueves.
Alrededor del 22% adaptó el esquema hacia fórmulas más flexibles:
- Reducción de horas anuales
- Semanas alternas
- Ajustes según carga de trabajo
El estudio señala que el debate ya no gira solo en torno a “cuatro días”, sino a una reorganización más eficiente del tiempo, con menos reuniones innecesarias y mayor autonomía para los equipos.

