Autoridades de Estados Unidos informaron que el cierre temporal del espacio aéreo en El Paso, Texas, se debió a la presencia de drones presuntamente vinculados a cárteles mexicanos, lo que activó protocolos de seguridad en la zona fronteriza.
El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, explicó que la incursión fue detectada y atendida por la Administración Federal de Aviación (FAA) junto con el Departamento de Defensa, logrando neutralizar la amenaza sin que existiera riesgo para vuelos comerciales.
La restricción aérea se aplicó en un radio aproximado de 16 kilómetros alrededor de El Paso y Santa Teresa, en Nuevo México. La medida, catalogada como espacio aéreo de defensa nacional, contemplaba incluso el uso de fuerza letal contra aeronaves consideradas peligrosas.
Aunque el cierre estaba previsto por varios días, fue levantado antes de lo programado tras confirmarse que la situación estaba bajo control y que las operaciones aéreas podían retomarse con normalidad.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que del lado mexicano no se tenía información que confirmara el uso de drones de grupos criminales en la zona, subrayando que el espacio aéreo nacional no fue cerrado y que se mantendrá comunicación con autoridades estadounidenses para esclarecer lo ocurrido.
