Un avión privado sufrió un grave accidente la noche del domingo en un aeropuerto de Bangor, Maine, en Estados Unidos, dejando como saldo siete personas sin vida y una más gravemente lesionada, informaron autoridades aeronáuticas este lunes.
De acuerdo con el reporte preliminar de la Administración Federal de Aviación (FAA), las víctimas mortales viajaban como pasajeros, mientras que el único sobreviviente forma parte de la tripulación, quien fue trasladado a un hospital con lesiones de consideración.
El informe señala que la aeronave, un jet Bombardier de uso particular, se accidentó durante la maniobra de despegue. Por causas que aún no han sido determinadas, el avión perdió el control, terminó volcado y posteriormente se incendió dentro del perímetro del aeropuerto.
El percance ocurrió alrededor de las 19:45 horas, tiempo local, mientras una intensa tormenta de nieve afectaba al noreste de Estados Unidos. La FAA y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) ya iniciaron las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
A través de sus redes sociales, el Aeropuerto Internacional de Bangor informó que permanecerá cerrado al menos hasta el mediodía del martes, por lo que recomendó a los usuarios comunicarse con sus aerolíneas para conocer el estatus de sus vuelos.
Durante una conferencia de prensa, el director del aeropuerto, Jose Saavedra, explicó que los servicios de emergencia actuaron de inmediato tras el accidente y que se instaló un centro de operaciones para coordinar los trabajos con las agencias federales.
El funcionario destacó que el aeropuerto cuenta con personal capacitado y procedimientos especiales para operar bajo condiciones climáticas severas, frecuentes en la región, y que al momento del incidente las actividades se desarrollaban con normalidad.
Registros federales indican que la aeronave siniestrada estaba registrada a nombre de una empresa de responsabilidad limitada con sede en Houston, Texas.
