En un gesto que mezcla oferta diplomática y firme advertencia militar, Irán expresó este viernes su disposición a reanudar las negociaciones sobre su programa nuclear con Estados Unidos, aunque bajo condiciones estrictas y descartando cualquier discusión sobre sus capacidades militares defensivas.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abas Araghchí, realizó las declaraciones durante una rueda de prensa en Estambul junto a su homólogo turco, Hakan Fidan. Araghchí aseguró que Teherán está listo para participar en un “proceso diplomático significativo, lógico y justo”, a pesar de lo que calificó como “falta de buena voluntad de EE. UU. en el pasado”.
Sin embargo, el jefe de la diplomacia iraní trazó una línea clara sobre lo que no se puede negociar. “Puedo decir de forma clara que los misiles y los sistemas de defensa de Irán no serán objeto de negociaciones”, afirmó Araghchí. Esta postura responde directamente a una de las principales exigencias de Washington para volver a la mesa de diálogo.
Araghchí enfatizó que Irán protegerá y aumentará su capacidad militar según sea necesario, argumentando que, lejos de ser una amenaza, su Guardia Revolucionaria ha sido un freno para grupos terroristas como el Estado Islámico.
Horas después de las declaraciones de Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes que Irán quiere llegar a un acuerdo, pero no dio más detalles y se limitó a decir que ya se verá qué pasa.
Junto a la oferta de diálogo, el ministro iraní lanzó una severa advertencia. “Al igual que estamos dispuestos a la negociación, también estamos preparados para la guerra, más preparados que en junio”, dijo, en referencia a los bombardeos aéreos conjuntos de EE.UU. e Israel del mes pasado, que según él “no alcanzaron su objetivo”.
Araghchí advirtió que cualquier intervención directa de Estados Unidos ahora resultaría en un conflicto “mucho más complejo” que el anterior. Por su parte, el canciller turco, Hakan Fidan, reiteró el llamado a ambas potencias a volver a la mesa de negociaciones y se ofreció como facilitador, posición que Araghchí dijo que Teherán ve con buenos ojos.
La visita del ministro iraní a Turquía ocurre en un momento de gran escalada. Estados Unidos está desplegando una flota militar cerca de Irán, y el presidente Donald Trump ha afirmado que está listo para atacar si Teherán no negocia. La ruptura del acuerdo nuclear de 2015 por parte de Trump en 2018 y el fracaso de los intentos de diálogo en junio pasado han recrudecido las tensiones.
Ante esta situación, aliados regionales como Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí están realizando gestiones diplomáticas para evitar un enfrentamiento militar abierto. Araghchí afirmó que, por el momento, no hay conversaciones previstas entre Teherán y Washington, dejando claro que la puerta está abierta, pero con candados muy específicos.
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FFO
