El presidente del Foro Económico Mundial, el noruego Borge Brende, abandona el puesto por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein. \»Tras una cuidadosa reflexión, he decidido dejar mi cargo\», ha anunciado en un comunicado este miércoles.
Brende se marcha tras ocho años de trabajo en el grupo en los que ha estado al frente del Foro de Davos y también dejará de ser miembro del Consejo de Administración.
El Foro Económico Mundial respalda su salida: \»Deseamos expresar nuestro sincero agradecimiento por las importantes contribuciones de Børge Brende\», han afirmado los copresidentes de este órgano, el magnate farmacéutico André Hoffman y el presidente de Black Rock, Larry Fink. \»Su dedicación y liderazgo han sido fundamentales\», han manifestado, \»respetamos su decisión de dejar el cargo\». Alois Zwinggi actuará como presidente y CEO interino mientras se busca a \»un sucesor permanente\».
Brende omite cualquier referencia a Jeffrey Epstein y no especifica ningún motivo que justifique su marcha. Ha agradecido los años de trabajo con sus compañeros y ha remarcado que \»ahora es el momento adecuado para que el Foro continúe su importante labor sin distracciones\».
Hasta la fecha, los papeles de Epstein han revelado tres cenas distintas entre Brende y el pederasta. El primer encuentro se produjo en 2018 y el ex viceprimer ministro noruego, Terje Rød-Larsen, ejerció de anfitrión. En 2008, diez años antes, Epstein ya había sido condenado por prostitución de menores. En junio de 2019 el noruego expresó en un correo su intención de visitar la mansión del magnate en Nueva York. “La espero con ansias [esa visita]”, escribió a Lesley Groff, la asistente del multimillonario. Epstein fue encarcelado semanas después.
Aunque al principio negó su relación, Brende terminó por admitir sus encuentros. En una entrevista con la televisión noruega TV2, aseguró que desconocía su pasado pederasta.
