Los gobiernos de México, Brasil, Chile, Colombia, España y Uruguay expresaron su rechazo a las acciones militares realizadas de manera unilateral por Estados Unidos en territorio venezolano, que derivaron en la detención del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
A través de un comunicado conjunto, los seis países manifestaron su profunda preocupación por lo que consideraron una violación a principios fundamentales del derecho internacional, como la prohibición del uso o la amenaza de la fuerza, así como el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados.
Asimismo, advirtieron sobre cualquier intento de control externo, administración o apropiación de los recursos naturales o estratégicos de Venezuela, en referencia a declaraciones recientes del presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó que su país gobernará Venezuela hasta que exista una transición que calificó como “segura” y “apropiada”.
Trump no precisó la duración ni los mecanismos de ese eventual control, aunque señaló que empresas petroleras estadounidenses invertirán miles de millones de dólares para rehabilitar la infraestructura energética venezolana, la cual aseguró se encuentra en malas condiciones.
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Ante este escenario, los seis gobiernos subrayaron que la crisis en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional.
Indicaron que solo un proceso político incluyente, encabezado por los propios venezolanos, puede derivar en una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana. Además, reiteraron que América Latina y el Caribe es una zona de paz basada en la no intervención y la solución pacífica de controversias, por lo que hicieron un llamado a la unidad regional para preservar la estabilidad.
Finalmente, exhortaron al secretario general de la ONU, António Guterres, y a los Estados miembros de los organismos multilaterales a emplear sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz en la región.
En tanto, Nicolás Maduro pasó su primera noche detenido en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, en Nueva York. El mandatario enfrenta cargos en un tribunal federal por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas automáticas, derivados de una acusación formal presentada en 2020 y actualizada este fin de semana.
(WCLS)

