El Congreso de la Ciudad de México aprobó el Plan B de la reforma electoral en su calidad de Constituyente Permanente, con 49 votos a favor, 16 en contra y cero abstenciones.
La minuta contempla modificaciones a la Constitución federal para limitar el número de regidurías municipales, ajustar el presupuesto de los congresos estatales y establecer topes a los sueldos de funcionarios electorales.
Durante la discusión, la diputada de Morena, Valentina Batres, respaldó la iniciativa al señalar que no solo establece límites al gasto de las legislaturas locales, sino que también frena los altos ingresos y prestaciones de la burocracia.
En contraste, el legislador del PAN, Diego Garrido, criticó la reforma al considerar que busca debilitar al árbitro electoral.
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Por su parte, el diputado del PT, Ernesto Villarreal, defendió que los cambios fortalecen la democracia y la hacen acorde con el contexto actual del país.
Desde Movimiento Ciudadano, la legisladora Patricia Urriza calificó la propuesta como una modificación administrativa “cosmética”, al considerar que no transforma de fondo el sistema electoral.
En tanto, la diputada del PRI, Tania Larios, sostuvo que el Plan B carece de credibilidad y autoridad moral, además de advertir que podría afectar los contrapesos democráticos.
La aprobación de esta reforma en la capital del país se suma al avance del Plan B en otros congresos locales, en medio de un debate nacional sobre sus alcances e implicaciones en el sistema electoral mexicano.
(WCLS)
