El 04 de abril acaban su encargo las consejeras Claudia Zavala y Dania Ravel, así como el consejero Jaime Rivera. Durante 9 años fueron parte importante de decisiones que son base de nuestro sistema político-electoral, como la paridad en gubernaturas, la confección de acciones afirmativas que fortalecieron la participación de sectores de la población históricamente discriminados, las reglas de la elección judicial, entre otros casos.
El desempeño de las consejerías mencionadas no estuvo exento de críticas. Un árbitro independiente es consciente de que su voto en uno u otro sentido puede acarrear la insatisfacción de diversos sectores de la sociedad o de la élite política. Las consejeras y el consejero asumieron ese riesgo a lo largo de estos años de manera ejemplar. Su labor en la denominada herradura de la democracia merece un reconocimiento, incluso por parte de quienes no acompañaron su trabajo porque, no puede negarse, fue uno técnico y apegado al marco constitucional y legal.
Ahora, empieza el relevo. La Junta de Coordinación Política (JUCOPO) de la Cámara de Diputaciones publicó la convocatoria para seleccionar a las tres nuevas consejerías del Instituto Nacional Electoral (INE).
Del 23 al 27 de marzo estará habilitado el micrositio para la inscripción correspondiente. Quienes se registren serán valorados por parte del Comité Técnico de Evaluación, el cual deberá instalarse a más tardar el mismo 27 de marzo.
Debido a la extinción del Instituto Nacional de Transparencia, en esta ocasión el mencionado Comité será integrado por cinco personas. Tres designadas por la Cámara y dos por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Serán ellas las encargadas de remitir la lista de aspirantes a la JUCOPO una vez hecha la evaluación, misma que incluye la revisión curricular de los aspirantes, la aplicación de un examen y entrevistas.
Hecho lo anterior, será el órgano de gobierno de la Cámara de Diputaciones la que mande las propuestas a la Mesa Directiva para que el Pleno elija, a más tardar el 22 de abril, a las nuevas consejerías del INE. Si no se logran los consensos, la insaculación deberá hacerse el 28 de abril. En caso de que tampoco suceda eso, será el Pleno de la Suprema Corte el que lo haga a partir del 29 de abril.
Esa será la ruta que seguirá la renovación de las personas integrantes del máximo órgano de dirección del árbitro electoral. Tenemos la forma, pero el fondo es importante. Quienes se inscriban deben hacerlo con el compromiso de que requerimos una autoridad imparcial, que continúe con el trabajo técnico que ha caracterizado a la función electoral. Tal compromiso no solamente aplica a las personas aspirantes sino también a quienes formarán parte del Comité de Evaluación y a las diputadas y diputados.
La transición pacífica del poder en México y la satisfacción con nuestra democracia empiezan con la selección de perfiles idóneos. Serán las nuevas consejerías quienes tendrán a su cargo, junto con el resto de los y las integrantes del Consejo General, la organización de las elecciones de 2027, la verificación de requisitos para el registro de nuevos partidos políticos, la elección judicial y la revocación de mandato de la presidenta Sheinbaum.
Debemos seguir de cerca este procedimiento. No como espectadores, sino como parte activa de una ciudadanía que exige árbitros imparciales, técnicos y comprometidos. Porque de esa decisión depende, en buena medida, la confianza pública en la democracia que queremos sostener.
