Cuando se transforma una calle, avenida o área, habilitando sus banquetas para que no tengan obstáculos que tropiecen al adulto mayor, con superficies que permitan el fácil rodamiento de una silla de ruedas, con esquinas desvanecidas, guías de piso y sonido para débiles visuales y auditivos, entonces estamos hablando de una infraestructura accesible e incluyente.
Si además esa calle, avenida o área puede prescindir o se ha decidido que no tenga lugares para que los autos se estacionen a lo largo de ella, estaremos hablando de una zona humanizada, en donde el peatón, las personas discapacitadas, los adultos mayores y los niños, caminarán, correrán, rodarán, patinarán o andarán en bicicleta de manera segura.
Ese es el caso de nuestros dos malecones que corren a lo largo de nuestro río Grijalva. Su diseño e implementación determinaron que ningún automóvil se estacionara en su longitud, lo que permite la visibilidad en todo momento de las niñas y niños que caminan en las banquetas opuestas, además de que el flujo de autos es continuo y sólo pararán para bajar o subir personas.
Se ha comentado que se permita que los autos se estacionen a lo largo del malecón, con el argumento de que ello activará la actividad en la Zona Luz. Si esto se hiciera tendríamos autos no solo en donde se permita, sino también dentro de las ciclovías, saltándose los bordes que las delimitan; golpearán los postes de luz y dañarán los bolardos que protegen la zona peatonal y restringen el paso vehicular.
Los que se estacionen en el malecón, seguramente serán personas que trabajan en la Zona Luz y quien venga de visita de todas maneras tendrá que buscar lugar alejado del río.
En la Zona Luz, cerca del Malecón, desde Plaza de Armas hasta Av. Méndez, hay por lo menos 20 establecimientos y desde Av. Méndez hasta Ruiz Cortines, podrás encontrar al menos otros cuatro.
La calidad, el servicio y desde luego la necesidad, hacen que los clientes lleguen a la Zona Luz; muestra de ello son los restaurantes en la calle Narciso Sáenz, que atraen gran número de clientes a pesar de que no se puede acceder en auto a estos lugares.
Felicidades al Ayuntamiento de Centro por haber decidido cerrar el Malecón del lado de la Zona Luz cada 15 días, para que los habitantes de Villahermosa y visitantes podamos recorrerlo caminado, en patines o en bicicleta, y disfrutar de las “Tertulias del Grijalva”.
EL MALECÓN PARA EL PEATÓN, HOY Y PARA SIEMPRE.

