El Gobierno de México definió su postura frente a la próxima etapa del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá. Marcelo Ebrard Casaubon, titular de la Secretaría de Economía (SE), confirmó que el país no solo busca la continuidad del T-MEC, sino su evolución estratégica para enfrentar los retos comerciales actuales.
Un mandato de continuidad y mejora
Para la administración mexicana, el objetivo principal es que el bloque norteamericano siga fortaleciéndose. Ebrard Casaubon destacó que los tres socios comerciales ya se encuentran en un proceso activo de diálogo.
\»Tenemos claro que nuestro mandato es que continúe el tratado, que se perfeccione (…) En conclusión, estamos ya caminando hacia la revisión del tratado\», afirmó el funcionario.
Puntos críticos: Aranceles al acero y aluminio
Uno de los temas centrales en la agenda de revisión es la política arancelaria. Durante una reciente reunión en Washington, las autoridades mexicanas pusieron sobre la mesa el impacto de los impuestos al acero y el aluminio implementados por la administración de Donald Trump.
Ebrard fue enfático al calificar estas medidas como un \»arancel disfuncional en términos económicos y muy costoso\». La resolución de estos puntos se considera prioritaria para garantizar la eficiencia de las cadenas de suministro regionales.
Consenso nacional y cooperación tecnológica
A diferencia de procesos anteriores, la actual administración, bajo el mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum, ha mantenido un diálogo constante con diversos actores económicos del país. Según el secretario de Economía, existe un respaldo total del sector privado:
- Apoyo empresarial: No se han reportado casos de empresas o sectores mexicanos que se opongan a la ratificación del tratado.
- Minerales críticos: Como parte de la revisión, México y Estados Unidos ya han anunciado un plan de acción conjunto para coordinar políticas sobre minerales esenciales en la fabricación de productos tecnológicos.
Plazos para la revisión
El cronograma de trabajo es claro. Se prevé que el proceso de revisión del T-MEC entre los tres socios norteamericanos concluya a mediados de este año, consolidando así la estructura comercial de la región para los próximos años.
