El flujo de dinero enviado por connacionales desde el extranjero hacia México registró un retroceso de 1.4 % en enero de 2026, sumando un total de 4 mil 594 millones de dólares (mdd). Según datos del Banco de México (Banxico), esta cifra es inferior a los 4 mil 660 mdd reportados en el mismo periodo del año anterior, una tendencia a la baja que se vincula directamente con el endurecimiento de las políticas antiinmigratorias en Estados Unidos.
A pesar de la caída en el monto total, la remesa promedio individual ascendió a 401 dólares, lo que representa un incremento de 3.9 % frente a los 385 dólares registrados en enero de 2025. No obstante, el superávit de la cuenta de remesas se situó en 4 mil 495 mdd, una disminución comparada con los 4 mil 551 mdd del año previo.
Por otro lado, los envíos de dinero desde México hacia el exterior también se contrajeron 9.3%, totalizando 99 mdd.
IMPACTO DE LAS MEDIDAS FISCALES
El panorama para los ingresos por remesas se ha visto afectado por la implementación de un impuesto de 1% en Estados Unidos sobre envíos en efectivo y giros postales, medida impulsada por la administración de Donald Trump en junio de 2026.
Ante esta situación, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, puso en marcha un programa de reembolso para compensar a los trabajadores por este impuesto. Sheinbaum ha denunciado la política estadounidense como una transgresión al tratado bilateral de 1994 que prohíbe la doble tributación.
La caída de enero sigue la estela de 2025, año en el que México recibió 61 mil 791 mdd, marcando su primer descenso anual en 11 años con una baja de 4.6%. Las remesas son un pilar fundamental para la economía mexicana, ya que equivalen a cerca de 4% del Producto Interior Bruto (PIB), posicionando al país como el segundo receptor mundial de estos recursos.
A pesar de la volatilidad en estos ingresos, la economía nacional mostró resiliencia al cerrar 2025 con un crecimiento de 0.6% del PIB, logrando esquivar la recesión gracias a un repunte de 1.8% en el último trimestre de ese año.
