Recorrer la Ruta del Café en Chiapas es una experiencia que combina naturaleza, tradición y sabor en uno de los paisajes más impresionantes del sureste mexicano. Entre bosques mesófilos, selva y montañas cubiertas de neblina, esta travesía permite conocer de cerca el origen de uno de los cafés más reconocidos de México, mientras se exploran territorios ricos en biodiversidad y cultura.
La ruta se desarrolla en zonas ubicadas entre los 600 y mil 300 metros sobre el nivel del mar, donde las condiciones de altura, humedad y temperatura favorecen el cultivo del café de alta calidad. A lo largo del recorrido, los visitantes pueden adentrarse en diversas fincas cafetaleras y conocer cada etapa del proceso productivo, desde la siembra y cosecha del grano hasta su tostado y preparación en taza.
Chiapas es uno de los principales productores de café del país y su grano es considerado entre los mejores del mundo. En esta región predomina la especie Coffea arabica, apreciada por su calidad superior, además de variedades como típica, borbón y maragogype, que aportan complejidad y riqueza de sabores. El café chiapaneco se distingue por su aroma intenso, acidez equilibrada y notas que pueden recordar a miel, frutos secos o nuez.
El viaje suele iniciar en Tapachula, ciudad ubicada en el corazón de la región cafetalera del Soconusco, desde donde parten diversos itinerarios organizados por agencias especializadas. Estas rutas permiten visitar fincas históricas, convivir con productores locales y conocer métodos de cultivo tradicionales que priorizan el respeto al medio ambiente y la conservación de la biodiversidad.
Además de la experiencia cafetalera, la Ruta del Café ofrece actividades complementarias como senderismo, aviturismo, paseos en bicicleta de montaña, sesiones de barismo, servicios de spa y recorridos fotográficos, todo enmarcado por los paisajes de la zona selvática y las faldas del volcán Tacaná.
Desde 2003, el café de Chiapas cuenta con denominación de origen, un reconocimiento que protege su autenticidad y garantiza que los granos se producen bajo estándares específicos de calidad y procedencia. Este sello ha sido clave para posicionar al café chiapaneco en mercados nacionales e internacionales.
Adentrarse en esta ruta no solo transforma la forma de conocer y beber café, sino que también permite descubrir la riqueza cultural, natural y productiva de Chiapas. La experiencia invita a valorar el trabajo de las comunidades cafetaleras y a comprender cómo la tradición y el cuidado del entorno dan origen a una de las bebidas más apreciadas del país.
TE PUEDE INTERESAR: Detienen al alcalde de Cintalapa por presunta corrupción y vínculos con el crimen organizado
KCQ
