La expansión de los vuelos espaciales comerciales y el aumento del tiempo que las personas permanecen fuera de la Tierra han convertido la salud reproductiva en el espacio en una preocupación científica real y urgente, advirtieron investigadores de la NASA y especialistas internacionales en un nuevo estudio publicado en la revista Reproductive Biomedicine Online.
El trabajo, elaborado por un equipo multidisciplinario de expertos en medicina aeroespacial, bioética y reproducción humana, plantea que la reproducción fuera del planeta ha dejado de ser un tema teórico para convertirse en un desafío práctico ante la consolidación del espacio como un entorno de trabajo y destino humano.
Los autores subrayan que actualmente no existen estándares globales para gestionar los riesgos reproductivos en el espacio, entre ellos:
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Embarazos involuntarios durante misiones espaciales
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Daños a la fertilidad por radiación cósmica
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Efectos de la microgravedad en los procesos reproductivos
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Vacíos éticos en torno a la investigación reproductiva extraterrestre
El embriólogo clínico Giles Palmer explicó que la convergencia entre la exploración espacial y las tecnologías de reproducción asistida está creando una nueva realidad científica: “El espacio se está convirtiendo en un entorno laboral habitual, mientras que la reproducción asistida es cada vez más automatizada, accesible y avanzada”.
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El estudio aclara que no busca promover la concepción en el espacio, sino anticipar riesgos previsibles y cerrar las brechas científicas y éticas antes de que se produzcan daños irreversibles.
Investigaciones previas han demostrado que el entorno espacial es biológicamente hostil para los procesos reproductivos humanos, debido a factores como:
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Radiación cósmica
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Microgravedad
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Alteraciones del ritmo circadiano
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Exposición prolongada a condiciones extremas
Los autores señalan que, aunque existen datos tranquilizadores de misiones cortas, no hay evidencia suficiente sobre los efectos de exposiciones prolongadas, especialmente en la fertilidad masculina y en la reproducción humana a largo plazo.
El investigador de la NASA Fathi Karouia, autor principal del estudio, afirmó que la salud reproductiva no puede seguir siendo un punto ciego en la política espacial:
“Se necesita colaboración internacional urgente para cerrar brechas críticas de conocimiento y establecer directrices éticas que protejan tanto a astronautas profesionales como privados”.
El informe también advierte que tecnologías como la fertilización in vitro, la criopreservación de gametos y el análisis genético ya son técnicamente viables en entornos espaciales, lo que hace indispensable una regulación anticipada.
Aunque la reproducción humana en el espacio aún pertenece al terreno de la ciencia ficción, los expertos coinciden en que la gobernanza debe adelantarse a la realidad tecnológica, ya que la falta de regulación oportuna puede derivar en riesgos científicos, médicos y éticos irreversibles.
(WCLS)
