Los integrantes del Senado de la República comenzaron 2026 con un ajuste a su favor: un incremento en su remuneración mensual.
El pasado 27 de febrero se publicó un decreto que actualiza el Manual de Remuneraciones de las y los senadores y mandos homologados, mediante el cual su dieta neta mensual aumentó mil 200 pesos, al pasar de 131 mil 700 a 132 mil 900 pesos.
Según la periodista Leticia Robles, el salario de los senadores ha variado a lo largo de las distintas Legislaturas; no obstante, en los últimos dos años el incremento acumulado asciende a 6 mil 100 pesos, pese al discurso de austeridad promovido por la actual administración federal.
Antes de este ajuste, en 2024 los legisladores aprobaron un aumento de 4 mil 900 pesos, con lo que su ingreso pasó de 126 mil 800 a 131 mil 700 pesos mensuales.
Históricamente, en el año 2000 los senadores percibían 47 mil 239 pesos, cifra que se elevó a alrededor de 126 mil pesos para 2009. Posteriormente, entre 2010 y 2020, el salario mostró una tendencia a la baja, llegando a 104 mil 800 pesos.
La percepción actual apenas se ubica unos miles de pesos por debajo del salario de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien recibe 134 mil 290 pesos mensuales, monto que, por ley, no puede ser superado por ningún servidor público.
En contraste, la diferencia es considerable respecto a los integrantes de la Cámara de Diputados, cuyo sueldo mensual, de acuerdo con su portal oficial, es de 79 mil 846 pesos, aunque a finales de 2025 también aprobaron un incremento a sus percepciones.
