Cuatro obras atribuidas al pintor renacentista Antonello da Messina fueron robadas del Museo Regional de Messina (MuMe), en la isla de Sicilia, durante la noche del sábado, en uno de los periodos turísticos más concurridos de Italia por las celebraciones de Ferragosto.
Entre las piezas desaparecidas figuran tres de los cinco paneles que se conservan del Políptico de San Gregorio, fechado en 1473, además de una tabla de doble cara con las imágenes de la Virgen María y Cristo muerto en una Piedad, consideradas obras de gran relevancia para el patrimonio artístico italiano.
Las primeras investigaciones indican que los responsables lograron burlar los sistemas de seguridad del museo y sustrajeron las pinturas poco antes de las 22:00 horas del sábado. Tras el robo, el recinto permaneció cerrado mientras peritos y agentes recopilaban evidencias para reconstruir lo ocurrido.
La directora del museo, Marisa Mercurio, calificó el hecho como una pérdida devastadora para la institución y para la ciudad de Messina, cuna de Antonello da Messina, uno de los máximos exponentes del Renacimiento italiano. El alcalde Federico Basile también lamentó el robo, ocurrido en plena celebración de la Asunción de la Virgen María.
El caso ha vuelto a poner en evidencia la vulnerabilidad del patrimonio cultural italiano. Apenas unos meses antes, el Gobierno de Italia adquirió la obra Ecce Homo, del mismo autor, por 14.9 millones de dólares, y días antes del robo la policía recuperó tres pinturas de Renoir, Cézanne y Matisse, valuadas en unos 10 millones de euros, que habían sido robadas en otra región del país.
Especialistas en delitos contra el patrimonio señalaron que las obras de Antonello da Messina son ampliamente conocidas y registradas, por lo que difícilmente podrán venderse en el mercado legal del arte. Los expertos advierten que este tipo de piezas suele terminar en circuitos clandestinos o ser utilizada como garantía en actividades delictivas.
