La salud mental infantil continúa siendo uno de los temas menos atendidos dentro del sistema de salud pública en México, pese al incremento de problemas emocionales entre niñas, niños y adolescentes.
Especialistas, docentes y organizaciones civiles han advertido sobre el aumento de casos relacionados con ansiedad, depresión, violencia emocional y dificultades de convivencia en menores de edad, especialmente en comunidades rurales y zonas con altos índices de pobreza.
De acuerdo con expertos en psicología infantil, muchos menores enfrentan situaciones de violencia familiar, abandono, acoso escolar y presión social desde edades tempranas, sin recibir atención profesional adecuada debido a la falta de recursos económicos y la escasez de especialistas en instituciones públicas.
La pandemia de COVID-19 también dejó importantes secuelas emocionales en la infancia mexicana, derivadas del aislamiento, la pérdida de familiares y la interrupción de actividades escolares.
Diversos colectivos consideran que las políticas públicas implementadas tras la emergencia sanitaria fueron insuficientes para atender las necesidades psicológicas de millones de estudiantes.
Te puede interesar: Una de cada 15 mujeres sufre depresión posparto a nivel mundial
Especialistas subrayan que la salud mental debe entenderse como parte esencial de los derechos humanos y no únicamente como atención a enfermedades graves.
Además, advierten que ignorar los problemas emocionales durante la infancia puede generar consecuencias a largo plazo, como deserción escolar, adicciones y dificultades para desarrollar relaciones sociales saludables.
Organizaciones como UNICEF y distintas fundaciones mexicanas han impulsado campañas para visibilizar la importancia del bienestar emocional infantil y promover mayor inversión en psicólogos escolares y programas gratuitos de atención psicológica.
Maestros y especialistas también consideran urgente fortalecer campañas dirigidas a padres de familia y docentes para identificar señales tempranas de ansiedad, depresión o violencia emocional.
Asimismo, proponen incorporar actividades recreativas, deportivas y artísticas dentro de las escuelas como herramientas para fortalecer la autoestima, fomentar la convivencia y prevenir afectaciones emocionales en la niñez mexicana.
(WCLS)
