Durante un viaje a Kenia, Kenton Lee observó a una niña cuyos dedos sobresalían de unos zapatos demasiado pequeños. Alguien había cortado la punta del calzado para que pudiera continuar utilizándolo, una imagen que lo llevó a pensar en una alternativa para los niños que crecen sin poder reemplazar constantemente sus zapatos.
Sin experiencia en diseño ni fabricación de calzado, Lee desarrolló la idea de crear un zapato que pudiera crecer junto con el pie. Primero presentó gratuitamente su propuesta a distintas marcas, pero ninguna decidió producirla, por lo que optó por desarrollar el proyecto por su cuenta.
Así nació The Shoe That Grows, una sandalia de cuero equipada con hebillas y ajustes que permiten ampliar su tamaño hasta cinco tallas y utilizarla durante varios años. Para impulsar el proyecto, Lee fundó la organización Because International.
Con el paso del tiempo, la iniciativa logró llevar este tipo de calzado a cientos de miles de niños en más de 100 países, convirtiendo aquella idea surgida al observar los zapatos de una niña en Kenia en un proyecto con alcance internacional.
TE PUEDE INTERESAR: Jueza de EU da luz verde a compra de Warner Bros por Paramount
FFO
