La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió que América Latina debe acelerar las medidas de preparación ante la posible llegada del fenómeno «El Niño» de gran intensidad, que podría agravar los desafíos para la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria en la región.
El economista en jefe de la FAO, Máximo Torero, señaló que el escenario climático se combina con las afectaciones al suministro mundial de insumos agrícolas derivadas del conflicto en el estrecho de Ormuz, lo que incrementa la presión sobre el sector.
Según explicó, distintos países enfrentarán impactos contrastantes, con zonas expuestas a lluvias e inundaciones y otras afectadas por sequías, lo que obligará a implementar estrategias específicas para cada región.

Entre los cultivos con mayor riesgo se encuentran los frutales, debido a su sensibilidad a los cambios de temperatura durante la floración. En tanto, el maíz y el trigo también podrían resentir los efectos del clima, mientras que la soya tendría una mayor capacidad de adaptación.
La FAO también alertó sobre posibles afectaciones en la pesca, ya que el aumento de la temperatura del mar provocaría el desplazamiento de especies hacia aguas más profundas, dificultando la actividad para pescadores de pequeña escala.
El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos estima una probabilidad del 81% de que entre octubre y diciembre se presente El Niño muy fuerte, con efectos que podrían extenderse durante los primeros meses de 2027.
Ante este panorama, la FAO llamó a fortalecer la infraestructura, desarrollar cultivos más resistentes, ajustar los calendarios agrícolas y reforzar los programas de apoyo para las comunidades más vulnerables.
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JCSC

