El Gobierno de Italia anunció la suspensión temporal del acuerdo Schengen con España, medida que implica el restablecimiento de controles en las fronteras marítimas y aéreas entre ambos países como respuesta a la crisis migratoria registrada en Ceuta.
La primera ministra Giorgia Meloni explicó que la decisión busca proteger la seguridad nacional y evitar posibles repercusiones derivadas del flujo migratorio. No obstante, aseguró que la medida será extraordinaria y permanecerá vigente únicamente el tiempo necesario, procurando minimizar su impacto en la temporada turística.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, afirmó que la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea debe ser una responsabilidad compartida y defendió el reforzamiento de los controles para combatir la migración irregular y las redes de tráfico de personas.
La decisión fue adoptada tras una reunión del Comité de Análisis sobre Inmigración y Seguridad de las Fronteras, encabezada por el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, quien también acordó con autoridades francesas reforzar la vigilancia en la frontera entre ambos países.
La medida se produce luego de que unas 60 mil personas cruzaran de forma irregular hacia Ceuta, situación que generó tensiones diplomáticas entre Madrid y Roma. En respuesta, el Gobierno de Pedro Sánchez defendió la actuación de España y pidió respeto a los acuerdos europeos, al tiempo que recordó que Italia registra un mayor número de llegadas irregulares de migrantes que España.
JCSC
