El huracán Lala perdió fuerza y se degradó a tormenta tropical después de desplazarse al sur de Hawái, aunque las autoridades advirtieron que el sistema todavía representa un riesgo por sus fuertes vientos, lluvias intensas e inundaciones repentinas.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) había emitido una alerta de huracán para la Isla Grande, donde el fenómeno pasó cerca de la costa sin impactar directamente las principales zonas pobladas.
A pesar de ello, el paso de Lala provocó oleaje elevado, lluvias torrenciales y fuertes ráfagas de viento, además del crecimiento de ríos y afectaciones en distintas comunidades del archipiélago.
Los meteorólogos estimaron acumulados de lluvia de hasta 90 centímetros en algunas zonas de la Isla Grande, con riesgo de inundaciones peligrosas y deslaves.
Las afectaciones también alcanzaron la red eléctrica. Cerca de 130 mil usuarios quedaron sin servicio, mientras que las labores de reparación se vieron complicadas por caminos inundados, árboles caídos y condiciones adversas.
El gobernador de Hawái, Josh Green, informó que tres hospitales tuvieron que operar con generadores de emergencia. Además, se reportó la muerte de una persona en un accidente automovilístico en la zona de South Point y daños en al menos 19 techos.
Las alertas por tormenta tropical permanecen activas para Maui, Molokai, Lanai, Kahoolawe, Oahu, Kauai y Niihau, mientras las autoridades mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones, erosión costera y fuertes vientos.
