Las ejecuciones programadas en Tennessee durante el resto de 2026 quedaron suspendidas hasta nuevo aviso, luego de los problemas registrados durante la aplicación de la pena de muerte contra Christa Pike.
El gobernador Bill Lee anunció la decisión y solicitó una investigación exhaustiva sobre el procedimiento. De acuerdo con la información difundida, Pike recibió dos dosis de pentobarbital, pero sobrevivió y posteriormente fue trasladada para recibir tratamiento médico. Sus abogados señalaron que desconocían su estado de salud.
¿Qué ocurrió durante la ejecución?
Pike llevaba cerca de tres décadas en el corredor de la muerte después de ser condenada en 1996. La Corte Suprema de Estados Unidos había anulado el miércoles 30 de septiembre una suspensión concedida horas antes por un tribunal federal de apelaciones, permitiendo que Tennessee continuara con el procedimiento.
Testigos presentes señalaron que pudieron escuchar la respiración de Pike durante cerca de una hora después de la administración de las sustancias, antes de que se les solicitara abandonar el lugar. El episodio llevó al gobernador a exigir que se esclarezca lo sucedido.
Lee sostuvo que ejecutar las sentencias impuestas legalmente es una de las responsabilidades más importantes del estado y que el procedimiento debe realizarse de manera legal, constitucional y efectiva. La suspensión alcanza las ejecuciones pendientes de 2026, entre ellas la de Gary Wayne Sutton, prevista para el 3 de diciembre.
No sería el primer procedimiento con complicaciones
Según los datos incluidos en la información difundida, el Death Penalty Information Center contabilizaba al menos 64 ejecuciones fallidas o con problemas graves desde que Estados Unidos reanudó la pena capital en 1976; 51 de esos casos estuvieron relacionados con la inyección letal.
Tennessee ya había enfrentado otro incidente en mayo, cuando no pudo completarse la ejecución de Tony Carruthers después de que el equipo encargado no lograra establecer una segunda vía requerida por el protocolo. Su ejecución terminó aplazada por un año.
Ahora, el caso de Pike abre una nueva investigación sobre los procedimientos empleados por Tennessee y deja en suspenso las ejecuciones previstas para lo que resta de 2026.
JCSC

