La reestructura corporativa implementada por Petróleos Mexicanos (Pemex) durante 2025 habría modificado la forma en que se presentan los resultados financieros de la empresa, favoreciendo al negocio de refinación y ocultando parte de sus pérdidas operativas, aseguró Francisco Barnés de Castro, socio director de Cifra2 Consultores.
De acuerdo con el especialista, la petrolera habría transferido al menos 275 mil millones de pesos entre sus distintas áreas de negocio mediante un esquema de precios de transferencia, mecanismo que, según explicó, alteró la rentabilidad reportada por las divisiones de Exploración y Extracción y de Transformación Industrial.
Barnés de Castro señaló que, antes de la integración de las subsidiarias, cada unidad de negocio era responsable de sus propios resultados financieros, lo que permitía conocer con mayor claridad su desempeño. Sin embargo, tras los cambios implementados a partir del tercer trimestre de 2025, la información comenzó a presentarse de manera distinta.
Según sus estimaciones, el petróleo extraído por Pemex Exploración y Extracción fue transferido a Pemex Transformación Industrial a un valor inferior al precio de mercado, una práctica que, afirmó, difiere de los criterios utilizados por grandes compañías petroleras internacionales. Como consecuencia, la división encargada de la extracción habría reportado una utilidad operativa mucho menor a la que realmente habría obtenido.
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El consultor estimó que, si se hubieran utilizado precios de mercado, Exploración y Extracción habría cerrado el año con ganancias cercanas a los 290 mil millones de pesos, en lugar de los 15 mil millones reportados oficialmente. En contraste, la utilidad operativa de 84 mil millones de pesos registrada por Transformación Industrial se habría transformado en pérdidas cercanas a los 191 mil millones de pesos.
A pesar de reconocer que la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha impulsado medidas para mejorar la situación financiera de la empresa productiva del Estado, Barnés de Castro consideró que los resultados aún no reflejan una recuperación sólida y que persisten dudas sobre la verdadera condición financiera de Pemex.
El especialista sostuvo que, aunque internamente el movimiento de recursos no altera las finanzas globales de la compañía porque se trata de transferencias entre áreas de la misma empresa, sí puede afectar la percepción externa sobre la transparencia de los reportes financieros.
Además, advirtió que este tipo de prácticas podría generar incertidumbre entre inversionistas y analistas, así como influir en la evaluación del riesgo asociado a Pemex y al respaldo financiero que mantiene el gobierno federal sobre la petrolera.

