La salud pública en México comenzó a dibujar este martes una de las transformaciones más ambiciosas de los últimos años: un sistema que busca reducir las barreras históricas entre instituciones y permitir que las personas puedan recibir atención médica más allá de la derechohabiencia a la que pertenezcan.
Durante la conferencia matutina dedicada al sector salud, el Gobierno de México presentó avances del programa Salud Casa por Casa, el proceso de credencialización del nuevo Servicio Universal de Salud y nuevas estrategias de atención médica que iniciarán de manera prioritaria con adultos mayores y personas con discapacidad.
La exposición estuvo encabezada por Leticia Ramírez Amaya, secretaria de Bienestar; Jesús Salvador Valencia Guzmán, subsecretario de Bienestar; Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud; Martí Batres Guadarrama, director general del ISSSTE; y vía remota Javier May Rodríguez, gobernador del estado de Tabasco y Alejandro Svarch Pérez, director general del IMSS Bienestar.
Las autoridades explicaron que el programa Salud Casa por Casa, iniciado el 12 de junio de 2025, ha logrado una expansión acelerada a nivel nacional mediante una red cercana a 20 mil profesionales de la salud, entre enfermeras, enfermeros, médicas y médicos encargados de visitar directamente los hogares de adultos mayores y personas con discapacidad.
A casi un año de su implementación, el programa registra más de 18 millones 406 mil visitas domiciliarias realizadas en 8.9 millones de hogares, alcanzando a 11.5 millones de personas.
Las primeras visitas se enfocaron en la elaboración de expedientes clínicos electrónicos y antecedentes médicos; posteriormente comenzaron pruebas de glucosa, colesterol, triglicéridos, valoración nutricional y seguimiento de enfermedades crónicas.
Detrás de estas cifras se encuentran millones de hogares donde personal médico ha llegado hasta la puerta de quienes enfrentan mayores dificultades para trasladarse o acceder a servicios de salud, particularmente en comunidades con menor infraestructura médica.
Los resultados también reflejan intervenciones oportunas: más de 10 mil personas fueron referidas a hospitales y clínicas del IMSS Bienestar e ISSSTE por situaciones de urgencia o riesgo médico, mientras que se realizaron más de 11 millones de pruebas capilares de glucosa, colesterol y triglicéridos, información que permitirá fortalecer estrategias preventivas.
Uno de los anuncios centrales fue el avance del proceso de credencialización para el Servicio Universal de Salud, un mecanismo que busca integrar digitalmente la información médica y facilitar el acceso a servicios sin importar la institución de afiliación.
Entre los beneficios anunciados destacan:
* Atención de urgencias en el hospital más cercano independientemente de la derechohabiencia.
* Atención inmediata para casos de infarto y eventos cerebrovasculares.
* Continuidad de tratamientos aunque cambie la afiliación institucional.
* Acceso a vacunación universal en cualquier centro médico participante.
* Atención primaria cercana al domicilio.
* Integración de expedientes clínicos electrónicos interoperables.
El subsecretario Eduardo Clark explicó además que el programa Salud Casa por Casa incorporará una nueva etapa: el personal médico y de enfermería podrá emitir recetas directamente durante las visitas domiciliarias para enfermedades de alta prevalencia como diabetes, hipertensión y alteraciones metabólicas.
Los medicamentos podrán obtenerse gratuitamente a través de una red integrada por centros de salud, tiendas Alimentación para el Bienestar en zonas rurales, máquinas automáticas de dispensación en zonas urbanas y una red complementaria de farmacias que garantizará el abasto.
Las autoridades informaron que el proceso de credencialización permanecerá abierto hasta el 14 de noviembre de 2026 y que la infraestructura para este registro aumentó de 228 a 2 mil 136 módulos en todo el país, operando de lunes a sábado.
En materia hospitalaria, el director general del ISSSTE, Martí Batres, informó la inauguración de una nueva Sala de Terapia Postquirúrgica en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, desarrollada con una inversión de 177 millones de pesos y equipada con tecnología de alta especialidad para pacientes sometidos a cirugías complejas y trasplantes.
Por su parte, desde Tabasco, el gobernador Javier May Rodríguez y el director general del IMSS Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, anunciaron la puesta en marcha del nuevo acelerador lineal del Hospital Juan Graham Casasús, considerado el primero en el estado y uno de los más avanzados del sureste mexicano.
El nuevo equipo tendrá capacidad para atender hasta 80 pacientes diarios con cáncer, evitando traslados fuera de la entidad y disminuyendo tiempos de espera para tratamientos especializados que en el sector privado pueden representar costos superiores a los 150 mil pesos por paciente.
Al cierre de la conferencia, la presidenta puntualizó que el objetivo de fondo es construir un modelo donde el acceso a la salud deje de depender de una credencial institucional y avance hacia un esquema de atención más integrado.
El desafío ahora no será únicamente ampliar la cobertura, sino lograr que la infraestructura, el abasto de medicamentos, la digitalización y la capacidad médica crezcan al mismo ritmo que una promesa que busca convertirse en una nueva etapa para la salud pública nacional.
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