En la conferencia matutina de este 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió el informe presentado por Marath Baruch Bolaños López, secretario del Trabajo y Previsión Social, quien expuso los avances laborales alcanzados en México y las acciones encaminadas a dignificar el empleo, fortalecer salarios, ampliar derechos y mejorar la calidad de vida de millones de personas trabajadoras.
Uno de los anuncios de mayor impacto es la consolidación de la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una reforma histórica que beneficiará a cerca de 14 millones de trabajadores, permitiendo mayor tiempo para la familia, descanso y desarrollo personal.
En materia salarial, se informó que el salario mínimo pasó de 88.36 pesos diarios en 2018 a 315.04 pesos en 2026, acompañado de una recuperación sostenida del poder adquisitivo. Hoy el ingreso mínimo alcanza para adquirir 1.91 canastas básicas, reflejando una mejora directa en el bolsillo de las familias mexicanas.
También se destacó el combate a la subcontratación abusiva, una práctica que durante años precarizó el empleo. Gracias a la reforma laboral, más de tres millones de personas trabajadoras que operaban en esquemas informales o simulados fueron reconocidas por sus verdaderos empleadores y hoy cuentan con seguridad social, prestaciones y certeza jurídica.
En el reparto de utilidades, se reportó que en 2025 se distribuyeron 259 mil millones de pesos, cifra superior a años anteriores y que representa una mayor participación de las y los trabajadores en la riqueza que generan.
Otro dato relevante fue la baja en la tasa de desocupación, que pasó de 3.7% a 2.4% entre 2018 y 2026, además de avances en pensiones y cobertura social para nuevos sectores laborales. En plataformas digitales, miles de conductores y repartidores ya comenzaron a integrarse a esquemas formales de protección social.
En el campo mexicano se impulsa el Certificado Laboral de Agroexportación, orientado a garantizar salarios justos, seguridad social y condiciones dignas para jornaleras y jornaleros agrícolas.
En materia de justicia histórica, también se recordó el avance en el rescate de Pasta de Conchos, donde autoridades reportan la localización de mineros y la entrega de restos identificados a sus familias, como parte de una deuda moral y laboral que por años permaneció pendiente.
La agenda social también fue vinculada con vivienda, salud universal e igualdad sustantiva, incluyendo programas para personas que perciben entre uno y dos salarios mínimos.
Hoy las y los trabajadores de México viven una etapa de mayor visibilidad pública, con apoyos palpables que se traducen en mejores ingresos, más tiempo personal, nuevas prestaciones y reconocimiento a sus derechos laborales, colocando al trabajo digno como eje central del desarrollo nacional.
