La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la firma del Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana, una estrategia nacional que busca que las obras del Gobierno de México se desarrollen con acero producido en el país, con el objetivo de fortalecer el empleo, la inversión y la soberanía industrial.
El convenio reúne a 19 instituciones públicas y tres cámaras empresariales, entre ellas la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción y la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda, además de dependencias clave como Economía, Hacienda, Energía y organismos como Pemex, CFE, Conagua, Infonavit e ISSSTE.
Durante la conferencia matutina, la mandataria explicó que el objetivo central es que el acero adquirido por el gobierno sea de origen nacional o producido en México. Para garantizar el cumplimiento, la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, encabezada por Raquel Buenrostro, supervisará que las disposiciones se apliquen conforme a la ley.
El acuerdo forma parte del Plan México y se estructura en tres ejes: contrataciones públicas con mayor contenido nacional, financiamiento para infraestructura a través de la banca de desarrollo y una política industrial enfocada en sustituir importaciones y defender al sector frente a prácticas desleales.
Por su parte, la iniciativa privada asumió compromisos como garantizar calidad, asegurar abasto oportuno y ofrecer precios competitivos, además de incrementar la participación del acero nacional en proyectos de infraestructura, vivienda y construcción.
El sector siderúrgico, representado por Canacero, destacó que esta industria genera cerca de 90 mil empleos directos y millones de indirectos. Asimismo, informó sobre inversiones en curso por más de 8 mil 500 millones de dólares, reflejo de la confianza en el crecimiento del sector.
El acuerdo también impactará en proyectos prioritarios del gobierno. En vivienda, se estima que cada casa requiere entre 1.7 y 2 toneladas de acero, lo que cobra relevancia ante el programa Vivienda para el Bienestar, que contempla 1.8 millones de hogares. En infraestructura, se proyecta una alta demanda para puentes, escuelas y trenes, con requerimientos que superan el millón de toneladas de acero.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, subrayó que la industria siderúrgica es clave para múltiples cadenas productivas y enfatizó la necesidad de producir más en el país y reducir importaciones.
Con esta estrategia, el gobierno federal busca que la obra pública no solo genere infraestructura, sino también desarrollo económico interno, fortaleciendo empresas nacionales y promoviendo empleo en distintas regiones del país.
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GRACIELA BRAVATA (FFO)
